Receta del octubre 26, 2014

Y qué hay con la leche, es buena o mala?

Definitivamente no puede darse un respuesta absolutamente radical acerca de este tema, pues algunas personas pueden dar evidencias de como les ha ayudado en su vida, y otras, también por experiencia personal, aseguran poder comprobar como les ha afectado negativamente. Algunos mitos se han escuchado, como que la leche produce ciertos tipos de cáncer, o que engorda y es perjudicial para los niños. Pero queremos simplemente poner en la mesa ambas versiones para que tu mismo tengas la información suficiente y así decidir si incluirla o no en tus hábitos alimenticios.

Cualquier persona puede consumir leche, porque casi que existe un tipo para cada individuo. Está la deslactosada, descremeada, con vitaminas y minerales, entera y larga duración, entre otras, sin mencionar lo útil que es para una cantidad de recetas y preparaciones. Es muy fácil de conseguir y a precios económicos que la hacen accesibles para todos. Nutricionistas y expertos en dietas y alimentación, recomiendan consumir entre dos y 3 raciones de leche diarias, entre las que puede incluirse el queso, el yogur y en general sus derivados. De ella podemos obtener calcio, que es tan necesario para nuestro organismo, como el fortalecimiento de los huesos y por otro lado otras sustancias como fósforo, zinc y proteínas, importantes para el funcionamiento de varios procesos en nuestro cuerpo.

Por el otro lado está la parte que se dice es negativa. Por ejemplo que causa cáncer, ya que  se hicieron estudios en países donde más se consumía leche y que mostraban como al ser ingerida la lactosa, se convertía en galactosa, un monosacárido que se asocia al cáncer de ovario y de próstata. Se podría haber asociado a consumos exagerados de calcio al día. No podría sin embargo afirmarse que consumir mucha leche de inmediato sugiere uno de estos tipos de cáncer, sin antes estudiarse otro clase de condiciones de cada persona como la obesidad, problemas cardíacos y otra serie de padecimientos e historia cínica familiar para que todo resulte en un diagnóstico completo.

La intolerancia a la lactosa por otro lado es cada vez más común, sobre todo en adultos, pero no en todos los casos es cierta, pues pueden confundirse algunos síntomas como hinchazón o diarrea que se asocian más a problemas de colon irritable por ejemplo, que con la misma intolerancia. Otras personas aunque en menor número, pueden presentar alergias a algunas proteínas de la leche lo que les causa algunas molestias.

El hecho de que engorde no es del todo cierto. Es necesario que cada persona analice su condición y estado físico personal, como que si tiende a engordar fácilmente evite tomar leche entera que tiene toda su grasa, y prefiera mejor una semi descremada o descremada total. Depende también de las porciones de sus derivados que consumas, como exageradas cantidades de mantequilla, quesos grasos, etc. Siempre un balance correcto de cada alimento dentro de tu dieta no tiene porque perjudicarte, solo encuentra la mejor manera, la que se adapta más eficientemente a tu cuerpo y necesidades para disfrutar de la mayor cantidad de alimentos y aprovechar sus beneficios.