Receta del julio 8, 2014

Tabla de quesos sencilla

Sabemos que te encantan las recetas fáciles, que no te tomen mucho tiempo y te hagan quedar súper bien ante tus invitados. Afortunadamente las opciones para ello son muchísimas, ya que la idea es hacer un plato lleno de ricos bocados, que sean de varios tipos para que no se consuman tan rápido, que se prepare el paladar para una cena que viene después, o simplemente para acompañar con unas cervezas, o un buen vino y la familia o amigos alrededor de una amena reunión. Tu te inventas la ocasión, nosotros te mostramos como puedes hacer una sencilla tabla de quesos.

Los quesos los escoges tu, según tu gusto, pero te damos algunos consejos como por ejemplo que no pongas demasiados tipos en la misma tabla. Si es la primera vez que la armas, empieza por los quesos más conocidos, uno suaves, otros dos semigrasos y otro más fuerte para el que se atreva. Puedes también dividir los tipos, en una tabla los suaves y en otra los fuertes para que cada persona lo tenga claro y vaya escogiendo lo que prefiera. El queso de cabra es de los suaves y puede ser un buen aliado para ir calmando el sabor al momento de probar los salados. Los mozzarella, el gouda ahumado también es delicioso por ese sabor al final que contrasta muy bien con un vino tinto. Algún queso amarillo para quienes no tienen mucha experiencia puede resultar suave y algo dulce como una buena transición entre uno y otro. Ya si quieres puedes experimentar con algo más arriesgado como un Brie o un queso azul que es más salado y seco.

Lo más importante es que no cortes los quesos unas horas antes de la reunión, solo por querer adelantar trabajo y tener todo listo. Si lo haces los quesos empezarán a “sudar” y a perder todo su sabor fresco que si tendría si los cortas e inmediatamente los sirves. El aroma de cada uno también será nuevo y es clave a la hora de probarlo. Olvídate de cortarlos todos igual. Cada queso se debe cortar según la forma en  la que viene, así que respétala para también empezar a identificarlos. Los que vienen redondos debes cortarlos en triángulos y aquellos que vienen en cilindros los cortas en bastones y luego en dados.

También es importante que pienses en los acompañantes, así que opta por un par de frutas, como la uva y la fresa, y el pan es clave, trata de poner dos o tres clases de panes entre los que incluyas el francés, que resulta perfecto para matizar los sabores fuertes y aclarar el paladar antes de probar otro queso diferente.