Receta del noviembre 20, 2014

Diferente y exquisito, el vino rosado!

Como si uno tuviera un color favorito, así pasa con la comida. Nos gusta un plato en específico o una clase de gastronomía especial, también las bebidas pasan por nuestro ojo, o más bien paladar, para darle el premio a nuestro primer lugar. No hay que ser grandes conocedores en jugos o gaseosas, por lo que simplemente nos gusta uno por encima de otro, pero en el mundo de los vinos es diferente, pues seguir los consejos de los expertos de hecho sí puede mejorar las experiencias gastronómicas.

Generalmente la gente común y corriente esta acostumbrada al vino tinto, para alguna celebración o evento y de hecho para acompañar sus comidas en algún restaurante. Hay otros que les interesa conocer un poco más al respecto y se inclinan por los vinos blancos, el tempranillo y variedades del mismo tinto. Hay una variedad que ha empezado a tomar mucha fuerza en restaurantes como excelente opción, pero también para quienes en sus compras mensuales incluyen una botella de vino rosado para disfrutar con la familia y amigos.

Conocidos en un principio como claret, eran vinos cuyas pieles de las uvas entraban en contacto con el jugo por un periodo de 24 horas. De esta manera adquirían su particular tono rosa. Siglos atrás se vendía a un alto precio en las calles inglesas, pero al tiempo en las clases altas era muy apetecido. El rosé, un vino de prestigio, nobleza y buen gusto.

Hablando ya un poco más de la formación del vino rosé o rosado, hay que desmentir aquella creencia de que se forma mezclando vino tinto y vino banco, por el contrario, podemos decir que se produce debido a un compuesto especial que está en la piel de la uva y que produce colores desde los rojizos hasta los violetas. Dependiendo del tiempo que permanezca en contacto dicha piel de la uva con el mosto, es que se determina cual de tantos colores posibles es el que finalmente obtendrá. En definitiva su sabor es distinto a ambos vinos, conserva algo de las suaves burbujas y fortaleza de un vino blanco, pero también la dulzura y encanto del vino tinto. Hoy en día se usa mucho para celebrar el brindis de una boda, y su color resulta siendo muy romántico y delicado para una ocasión como éstas.

No dudes en probarlo y mantener una botella de este delicioso, diferente y colorido vino en tu reserva.